Siega de Corazones

Desierto de AustraliaCuando llega el momento de la siega,  

los corazones se cosechan, 

se recogen en fardos bien atados y  

se envían a las praderas de los desiertos. 

 

Lejos… o se envían cerca. 

 

Allí, se plantan de nuevo, en la esperanza de abrir la tierra y  

convertirla en suelo fértil para que la vida tenga sentido. 

 

Que la tierra yerma viva y se inunde de ti, 

de la semilla que portas en tu corazón luminoso. 

 

© Roberto Sastre Quintano.

Madrid, 07/02/2018.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *